Las boyas estarán instaladas de forma definitiva, manteniendo un monitoreo continuo

Sí, es una tecnología creada en Chile, por el equipo transdisciplinario de Acústica Marina.

Se han instalado cuatro boyas en la región de Coquimbo, denominadas Gertha I, Pudú I, Rocío y Nonguén.

Esta propuesta cuenta con las últimas soluciones tecnológicas en I + D + i, su finalidad es hacer un minucioso análisis de la fauna marina y embarcaciones mediante un sistema de monitoreo, control y vigilancia (MCV hidroacústico), creando alertas tempranas en tiempo real con énfasis en el estudio, conservación de la vida y ecosistemas marinos.

Las Boyas Hidroacústicas con tecnología chilena creada por la Empresa de Base Científica Tecnológica (EBCT) Acústica Marina, funcionan capturando y procesando las ondas acústicas, impulsado por inteligencia artificial, para posteriormente recopilar esta información y que sea enviada y procesada por el equipo, hacia embarcaciones y los distintos actores que operan en alta mar. De esta manera, se protegen las especies marinas, y se crea conciencia sobre su cuidado a cada individuo que trabaja en el mar incorporando nuevas tecnologías para la sostenibilidad de la industria y medioambiente.

Las Boyas Hidroacústicas con tecnología chilena creada por esta EBCT, funcionan capturando y procesando las ondas acústicas, impulsado por inteligencia artificial para posteriormente recopilar esta información y que sea enviada y procesada por el equipo, hacia embarcaciones y los distintos actores que operan en alta mar. De esta manera, se protegen las especies marinas, y se crea conciencia sobre su cuidado a cada individuo que trabaja en el mar incorporando nuevas tecnologías para la sostenibilidad de la industria y medioambiente.

Sus nombres son  Gertha I, Pudú I, Rocío y Nonguén.

El sistema de las boyas es de monitoreo acústico pasivo, por lo que no genera ningún tipo de contaminación acústica. Además de utilizar ERNC en cada boya, al funcionar 100% por medio de energía con paneles solares, siendo un importante beneficio que trae el proyecto.

A través de un hardware en el agua que contiene sensores hidrófonos que a través de un sistema de acústica pasiva e inteligencia artificial procesa datos y levanta una alerta cada vez que pasa una ballena o un barco para evitar la colisión. La idea es que llegue el dato del océano al computador. El modelo también es conocido como Sistema de Monitoreo, Control y Vigilancia (MCV hidroacústico).

La iniciativa también permitirá generar talleres junto a la comunidad y fomentar el turismo de intereses especiales.